El cada vez más ruidoso deslave rojo

Ninguna realidad, entre las muchas que están planteadas ahora mismo a los dirigentes de la oposición democrática venezolana, es tan desafiante como lograr una comprensión de lo que está ocurriendo en lo que queda del chavismo. No me refiero, por supuesto, a la cúpula asesina, corrupta y cada vez más comprometida con el narcotráfico, sino a los ciudadanos decentes que pusieron sus expectativas en las promesas del régimen, y que hoy experimentan el que debe ser el más enrarecido de los desencantos.

Una parte de ese reducto