Álvaro de Marichalar, perseguido por traficantes con armas de guerra en las costas venezolanas

«Anoche llegué a Puerto España, Trinidad y Tobago. Se levantó mucho viento en el último tramo venezolano. Había zarpado a las 6 de la mañana. Llegué a las 7 de la tarde, tras 13 horas de navegación». Así comienza Álvaro de Marichalar su narración de lo que fue una de las travesías más riesgosas de toda su carrera, cuando la mañana del pasado 5 de marzo, frente a la Península de Paria, tuvo un susto con unos traficantes que navegaban en rumbo (Oeste) opuesto al suyo (Este) a