La pluma o la pala

A la familia López

y a Tarek William Saab

I

Qué triste la vida del verdugo. Ser verdugo es una degradación del homo sapiens, único animal capaz de idear torturas para producir sufrimiento y muerte a su propia especie. Ningún otro animal hace daño ex profeso a sus congéneres. Aunque parezca contradictorio, la tortura y la maldad son propias de la inteligencia y de la conciencia.

Dios creó la tierra perfecta y bella. Lo malo era que solo él podía apreciar su obra.