La banda que nunca se fue: Americania, y el poder del reencuentro en Madrid con «Ojos Nuevos»

Desde Madrid, donde la diáspora venezolana ha aprendido a reconstruir sus afectos a golpe de memoria y canciones, la llegada de Americania, en abril de 2026, se sentirá como un pequeño acto de justicia poética. La banda alternativa caraqueña, formada en 2008 por Armando Añez, Ítalo Pizzolante y Álvaro Casas, se separó prematuramente antes de que La Fiesta del Rey Drama (2013 - Discos Caracas) pudiera ocupar el lugar que hoy tiene como disco de culto. Pero regresa pisando fuerte.

En una escena dominada entonces por la urgencia del punk, Americania apostó por mirar hacia la melodía, las armonías vocales y una nostalgia luminosa heredera tanto de Brian Wilson, Phoenix y Erlend Øye, como de Luis Alberto Spinetta, haciendo gala de lo que se convertiría en su sello distintivo: música nostálgica narrada a través del poder y la belleza de las armonías de sus voces.

Su historia fue breve pero intensa: dos discos, algunos conciertos legendarios y una separación que coincidió con el inicio de la diáspora venezolana. Diez años después, el aniversario de La Fiesta del Rey Drama activó algo que parecía dormido. Un reencuentro en un festival terminó convocando a unas siete mil personas —muchas demasiado jóvenes para haberlos visto en su primera etapa— que cantaron el disco completo como si nunca se hubieran ido. Ese gesto colectivo confirmó lo evidente: aunque la distancia hizo de las suyas, el vínculo entre la banda y su público seguía intacto.

El regreso no se quedó en la nostalgia. Con Héctor Castillo y Gustavo Guerrero en la producción, y el guitarrista Luis Otamendi como aliado creativo, Americania dio forma a Saludos de Americania (2026), un disco profundamente inspirado por cantautores. Entre los sospechosos habituales destacan Caetano Veloso, Carole King, Gabriel Ríos, Jeff Tweedy, Marco Castello, Erlend Øye, Antonio Adolfo y Devendra Ban hart. Paradójicamente, es un disco anclado en el presente: una fotografía honesta del momento vital de sus miembros, ahora reunidos no solo como banda, sino como amigos que se reencuentran con versiones nuevas de sí mismos.

Ojos Nuevos, su primer sencillo en más de una década, resume ese espíritu. Escrita por Ítalo Pizzolante y Otamendi, la canción —un bolero trippy dedicado al “Nonno” Ítalo Pizzolante Balbi— mezcla a Sinatra, Los Panchos y The Flaming Lips para hablar de volver a mirar con otros ojos lo que se ama.

Producida entre Orlando y Nueva York y con delicadas baterías de Yuval Lion, el tema marca el inicio de una nueva etapa que tendrá parada madrileña el 28 de abril de 2026, cuando Americania aterrice en el Teatro La Latina. Para quienes hemos aprendido a vivir lejos sin dejar de mirar atrás, será algo más que un concierto: será un reencuentro.

 

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