En Margarita las aguas putrefactas protegieron a Hugo Chávez

Al gobernador del estado Nueva Esparta, en Venezuela, no se le ocurrió nada más inteligente que bombear aguas negras por la avenida Bolívar y otras calles para dispersar la protesta estudiantil y evitar que los manifestantes llegasen a la plaza donde permanece la estatua del hombre que hundió a Venezuela en el estiércol.

“Nada me emociona tanto como ver la mierda correr por mi calle”.

La frase no le pertenece al general Carlos Mata Figueroa, sino a un personaje de Charles Bukovski en su novela “Música